domingo, 15 de septiembre de 2013

Hace 10.000 años

que el hombre dejó de ser un animal cazador - recolector para convertirse en ganadero y agricultor. El mundo ha cambiado y esta compleja sociedad aun conserva parte de aquella antigua actividad en sus genética.

Sería muy aventurado y simplista aplicar estos roles al hombre actual. Somos millones los que habitamos la tierra y hemos evolucionado lo suficiente como para que se entremezclen otras variantes en las personalidades. Sin embargo, mantengo la teoría que en el fondo de nosotros quedan restos genéticos  de aquella sociedad de hace 10.000 años.

Van dos ejemplos aplicados al siglo XXI.

Agapito Moreno, 40 años, divorciado, 1 hijo preadolescente, contable en una gestoría, se pasa la semana del trabajo a casa y de casa al trabajo, su vida es ordenada  metódica. Los fines de semana que le toca cuidar de crio (al que adora) los pasan en casa jugando al tríbial, viendo futbol y jugando con el mocoso a la consola. Los fines que no ejerce de padre, queda, eventualmente con algún compañero de trabajo que, intenta buscarle novia. 

Vegetariano convencido, está en contra del maltrato animal, tiene perro, gato y periquito, una vez al año se va de retiro espiritual a cierta casa rural donde hace la salutación al sol a las 6 de la mañana y se atiborra de calabacines macrobioticos para almorzar, comer y cenar.

Agapito Moreno es el ejemplo claro del recolector prehistórico, lleva una vida tranquila y sin complicaciones emocionales, recoge lo que encuentra y acepta lo que tiene.

Filomena Redruejo (Filo para los amigos) tiene 36 años, soltera convencida, comercial en una agencia inmobiliaria se levanta a las 7 de la mañana, se toma un café rápido y siempre llega tarde a todas partes, come donde le pilla y nunca sabe como terminará su día. Visitas inesperadas a media mañana, clientes pesados y la incertidumbre de saber si ese día venderá algún piso... termina su jornada haciendo Zumba en un gimnasio de barrio para descargar la adrenalina y relajar la vista con su hormonados compañeros de sala.

Los fines de semana sale con sus amigas a cenar, a bailar y a buscar parejas eventuales que le alegren el cuerpo durante una temporada, parejas de las que se acaba cansando en el momento que intuye que quieren una relación seria.

Filomena es una cazadora, busca, acorrala, caza su presa  y se alimenta de ella.

Cómo decía al principio esta es una visión muy simplista de la realidad y de como es el ser humano hoy en día, complejo y con miles de variantes en sus genes, porque las sociedades evolucionaron a la ganadería y la agricultura, luego llegaron las civilizaciones, la escritura, y el ser humano se segregó,  evolucionamos en tecnología y ciencia.  Sin embargo mantengo que la esencia humana sigue siendo la misma.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Soy ...

Soy hormiga minúscula, perdida fuera del hormiguero ...
Soy una diminuta mariposa,  que no es capaz de salir de su crisálida ...
Soy ala de hada estresada, que no encuentra la paz en el bosque de robles rojos...
Soy tu sombra al medio día...


¿Porqué produces esta angustia en mí, 
si te llevaba tanto tiempo esperando?

Deja de llamarme en mil sueños húmedos...
Deja de buscarme entre pesadillas psicodelicas bicolor...
Deja de mirarme a los ojos, porque amarras...
Deja de torturar mi alma y mi estómago con el brillo verde de tus ojos...



Siento tu mirada clavada en mis ojos tristes...
Siento un aguijón que envenena mi sangre ..
Siento que solo soy una mariquilla roja y negra ...
Insignificante a tu lado.

martes, 10 de septiembre de 2013

El camino hacía la Ataraxia

ἀταραξία significa "ausencia de turbación" y viene a definirnos el estado que se consigue después de desprenderse de cualquier pasión o deseo, algo así como que la felicidad consiste en la imperturbabilidad del espíritu por ausencia de penas o lo que en lenguaje vulgar viene siendo el "me a la pela", es una disposición del ánimo propuesta por las tres corrientes filosóficas (véase: Las filosofías terapéuticas de la felicidad) más importantes de la antigüedad: 

Epojé (del griego ἐποχή «suspensión»), es un concepto utilizado por el ESCEPTICISMO y parte, básicamente de la idea que no conocemos nada, y tuvo al Pirrón de Elis (Πύρρων ο Ηλείος), Elis, ca. 360 - ca 270 a.C, como primer abanderado de esta corriente filosófica, Pirrón postulaba que había de desprenderse del juicio o de la afirmación, lo que no implicaba que no se pudiera llegar al conocimiento o logos, para él el concepto de Epojé es el estado de reposo mental por el cual ni afirmamos ni negamos, "ni sí, ni no sino todo lo contrario" , al basar toda su filosofía en la duda no entraban en conflictos con nadie.

Pirrón no dejó nada escrito pero se le atribuyen perlas como:  "Nunca llegarás a conocer la verdad", "No digas "Así es", sino "Me parece que es" o "La diversidad de opinión existe entre sabios igual que entre ignorantes. Cualquier opinión que yo tenga puede ser repudiada por personas igual de listas y preparadas que yo, y con argumentos tan válidos como los míos".


El escepticismo estuvo presente durante toda la Edad Media, en el Renacimiento tuvo a su mayor defensor al médico Francisco Sanchez y su "Quod nihil scitur (Que nada se sabe)" y aunque nunca fue tomado en serio para indagar en la verdad, si imprega todo el pensamiento ilustrado del que cabe destacar Descartes.

La segunda corriente que busca la Ataraxia es el ESTOICISMO:

Fundada por Zenón de Citio (en griego Ζήνων ο Κιτιεύς, Zēnōn ho Kitiéŭs) (el Estoico) (333 - 264 a.C).

Los estoicos proclamaron que se puede alcanzar la libertad y la tranquilidad tan sólo siendo ajeno a las comodidades materiales, la fortuna externa, y dedicándose a una vida guiada por los principios de la razón y la virtud (tal es la idea de la imperturbabilidad o ataraxia), y curiosamente sus principales valedores fueron personajes ilustres de la alta aristocracia romana tan tan "austeros" como Seneca o el propio Emperador Marco Aurelio.

Asumían una concepción materialista de la naturaleza, siguieron a Heraclito en la creencia de que la sustancia primera se halla en el fuego y en la veneración del logos, que identificaban con la energía, la ley, la razón y la providencia encontradas en la naturaleza. La razón de los hombres se consideraba también parte integrante del logos divino e inmortal. La doctrina estoica que consideraba esencial cada persona como miembro de una familia universal ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparar el camino para la propagación de una religión universal.

La doctrina estoica de la ley natural, que convierte la naturaleza humana en norma para evaluar las leyes e instituciones sociales, tuvo mucha influencia en Roma y en las legislaciones posteriores de Occidente. Además tuvo importancia en corrientes y filósofos posteriores como  Descartes y Kant.

La tercera y última corriente clásica que nos propugna la Ataraxia como método para conseguir la felicidad es el EPICUREISMO.

Epicuro de Samos  (del griegoΕπίκουρος Isla de Samos aprox. 341 a.C.- Atenas 270 a.C) defendió una doctrina basada en la búsqueda del placer, la cual debería ser dirigida por la prudencia. Se manifestó en contra del destino, de la necesidad y del recurrente sentido griego de la fatalidad. La naturaleza, según Epicuro, está regida por el azar, entendido como ausencia de causalidad. Sólo así es posible la libertad, sin la cual el hedonismo no tiene motivo de ser.

Este placer no debía limitarse sólo al cuerpo, sino que debía ser también intelectual, ya que el hombre es un todo. Además, para Epicuro la presencia del placer o felicidad era un sinónimo de la ausencia de dolor, o de cualquier tipo de aflicción: el hambre, la tensión sexual, el aburrimiento, etc. Era un equilibrio perfecto entre la mente y el cuerpo que proporcionaba la serenidad o ataraxia.

Finalmente y ya alejados de la filosofía clásica nos encontramos el término Ataraxia en el BUDISMO.

Doctrina oriental basada en las enseñanzas de Buda hacia el siglo VI a.C. afirma que la causa principal del dolor por desasosiego es el deseo (cualquier deseo, que por ir siempre asociado al temor y la esperanza, desasosiega el corazón). Por lo que la fuga o redención del dolor yacen en la extinción o desnudez –nirvana- de todo deseo o afección perturbadora, como especialmente del deseo de vivir."


La Siesta: Lawrence Alma Tadema 1868

lunes, 9 de septiembre de 2013

Otoño


Soy la bruma de las mañanas frías de otoño y encuentro entre las hojas marchitas mi cobijo, porque no quiero desprenderme del suelo, enganchada a la tierra, abrazada a la piedra, soy musgo y polvo caído de ala de mariposa.


Dulces otoños de castañas, hayas rojas... no quiero la luz del sol sobre mi cara, solo el rayo que se filtra entre las hojas, hay tal vez algo más hermoso que un haz luminoso filtrado entre los arces??? Porque la luz me quema el rostro y el pecho y prefiero la penumbra de un bosque otoñal donde sosegar esta alma inquieta. 

Soy una hada sin alas, moradora de cavernas y huecos de arboles ancianos que saltando de hongo en seta, solo busca divertirse... frívola, ingrávida y volátil, solo quiero ser eso.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Te extrañaba cuando estabas,
tan ausente y lejano ...
ni una palabra mía merecía tu desprecio
tan vacío...

Lloraba por lo que no tenía, 
y lo que me dabas me sabía a sal.

Pero era tu sola presencia
la que me elevaba 
y me hacía sentir viva.

Hoy ya no estás aquí,
tan ausente y cercano ...
tus palabras quedaron tatuadas
y escondidas en mi alma.

Padre me diste la la vida, 
pero la muerte es el fin.
y aun lloro tu ausencia 
y el vacío...

Permets-moi qu'il pleure....


 Déjame caer al abismo
de un mar profundo y claro
nadar con peces colores
y enredarme entre anémonas

 Déjame caer al vacío
de una tierra verde y tierna
pastar con los borregos
y correr entre madreselvas 

Déjame que llore...
porque quiero apagar esta sed de mil resacas sin ti


miércoles, 4 de septiembre de 2013


Cuando el nivel de auto-exigencia se vuelve insoportable y todo en mí se convierte en imperfecto entra el desasosiego en mi cabeza, late el corazón a mil, tiemblan las manos y la vista se nubla... hoy la cabeza me da vueltas y no he bebido, no soporto el vacío que deja mi imagen delante del retrovisor del coche en el que solo veo arrugas y tristeza en los ojos, esos ojos pequeños que heredé de mi padre y que hoy han perdido el brillo de la niñez y que también tuvieron su público en la adolescencia. 

Hay días en los que quisiera desaparecer, evaporarme en bruma de la sierra, caer como hoja de haya y pudrirme entre el musgo de un bosque de hadas, dejar de sentir este vacío inmenso para no tener que ver como envejezco.

Porque la cabeza me da vueltas y no he bebido, porque quiero dejar de sentir dolor por nada y por todo, porque los recuerdos duelen, duele el olvido y el abandono, duele la perdida y duele hasta la luna cuando se pone, aunque sepa que volverá a salir igual de bella.

Si minor plus est, ergo nihil sunt omnia

Ingrávido y vacío vuela el dragón sin fuego buscando resaltes en la roca para dar descanso a su alma rota.

- ¿Porqué lloras Draco milenario? - ¿Qué dolor atormenta y acongoja ese corazón de hielo?

... pregunta el minúsculo colibrí, mientras aletea inquieto detrás de su oreja.  

- Encerrado en una cueva de cristal, solo puedo imaginar el exterior, quiero romper el cristal y volar pero tengo miedo a caer al vacío y no ser capaz de remontar el vuelo, no quiero andar por el suelo de los humanos pues no quiero llegar a ser uno más de ellos, estúpidos y pedantes ignorantes, desconocen su lugar en la tierra y creen ser el centro del universo.

- Pierde el miedo, tonta cría de Dragón -replica el colibrí- ¿viste la fuerza que hay en mis alas? mi liviano vuelo no sería posible sin la fuerza interior que las mueve, no llores por miedo a caer, llora cuando hayas caído y aun así cuando ya no te queden fuerzas y creas que no puedes emprender el vuelo sigue aleteando, el hombre no es tu enemigo, tu enemigo está en tí.