miércoles, 4 de septiembre de 2013

Si minor plus est, ergo nihil sunt omnia

Ingrávido y vacío vuela el dragón sin fuego buscando resaltes en la roca para dar descanso a su alma rota.

- ¿Porqué lloras Draco milenario? - ¿Qué dolor atormenta y acongoja ese corazón de hielo?

... pregunta el minúsculo colibrí, mientras aletea inquieto detrás de su oreja.  

- Encerrado en una cueva de cristal, solo puedo imaginar el exterior, quiero romper el cristal y volar pero tengo miedo a caer al vacío y no ser capaz de remontar el vuelo, no quiero andar por el suelo de los humanos pues no quiero llegar a ser uno más de ellos, estúpidos y pedantes ignorantes, desconocen su lugar en la tierra y creen ser el centro del universo.

- Pierde el miedo, tonta cría de Dragón -replica el colibrí- ¿viste la fuerza que hay en mis alas? mi liviano vuelo no sería posible sin la fuerza interior que las mueve, no llores por miedo a caer, llora cuando hayas caído y aun así cuando ya no te queden fuerzas y creas que no puedes emprender el vuelo sigue aleteando, el hombre no es tu enemigo, tu enemigo está en tí.

Publicar un comentario