lunes, 21 de julio de 2008

Isabel de Valois, la reina olvidada


Esta dulce francesita nació en Fontainebleau un 13 de Abril del año de nuestro de Señor de 1546, era hija de Francisco II y de una de las reinas de "armas tomar" más famosas de Francia; Catalina de Medicis.

Nuestra Isabel fué prometida a Eduardo VI de Inglaterra, el único hijo varón que pudo tener Enrique VIII, pero el chavalote murio a los 15 años, así que ni siquiera pudo conocer a su novia, que por entonces ya tenía 7 años cumplidos.

Así que Catalina busca coloca a Isabel con el heredero de Felipe II, el infeliz de Don Carlos, aquel principe tarado (no se sabe muy bien si por la caida que tuvo a los 17 años o por la espesura de su sangre debido a la consanguineidad), que acabará encerrado por su propio padre.

A finales del 1558 Felipe II queda viudo de María Tudor y cambia los planes para su hijo, robándole la novia ... con tan solo 13 años Isabel de Valois se convierte en Reina consorte de España casandose con un hombre casi 20 años mayor que ella y que además era su tercera mujer.

Dicen que el Rey no tocó a la nena hasta que mestruó el 11 de Agosto del 61 (por aquella época era constumbre airear estos detalles en las cortes europeas), en este último año la joven ya había crecido bastante y su belleza era comentada en toda la corte, desde ese momento se inician los contactos sexuales entre los cónyuges, ella tenía 15 años y él 35, los embajadores franceses llegan a escribir a Catalina de Médicis que "la constitución del rey causa graves dolores a la reina, que necesita mucho valor para evitarlo".

La tétrica corte española debía distar mucho del lujo de la francesa, acostumbrada a joyas, vestidos, perfumes y demás fué la primera reina en no repetir nunca un vestido en público, como no debía dejar un centímetro de su cuerpo a la vista, a excepción de la cara, optó por llenar toda su ropa con joyas, introdujo la moda de usar medías, "artilugio" que escandalizaba a las damas de la corte pero que debían de volver loco a su marido, el cual afirmaba que la "amaba profundamente" fué la mujer más glamurosa del renacimiento español.

La leyenda negra cuenta que provocó el distanciamiento entre Felipe II y el deforme de su hijo, que se amaban en secreto y que esto provocó el encierro de su hijastro, algo improblable dado el carácter sensible y fátuo de la reina que veía al muchacho, primero con repugnancia y ya al final como un pobre desvalido.

Se sabe que sufría con las continuas aventuras de su marido y las mujeres de la corte y no tan de la corte y que veía reflejada su infancia en Francia cuando su padre lucía públicamente a su amante Diana de Poitier y se llegó a especular en bastantes ocasiones que su falta de salud fué debida a la sifilis.

Gracías a ella España comenzó una leve apertura a las artes, un aire de sofisticación a la oscura corte y convencer a Felipe II que se trasladara a Madrid, aunque no sabemos si influenció en su marido a la hora de escoger el emplazamiento del Monasterio de El Escorial en 1562.

Murió a los 22 años tras un tercer embarazo muy complicado pero dió al rey prudente 2 hijas; Isabel Clara y Catalina Micalela.
Publicar un comentario