jueves, 29 de noviembre de 2007

Dihya la Kahena

Los Bereberes gustan de llamarse Imazighen pero Herodoto los denominó así porque los consideraba bárbabos, vivian tranquilos y felices en lo que hoy es la zona del Atlas desde Marruecos hasta Tunez, algunos autores incluso dicen que poblaron las Canarias dando origen a los antiguos Guanches.

Vivian en tribus y entre ellos se llamaban hombres libres, pero en todo su sentido, porque las mujeres eran propiedad exclusiva de los padres y luego de los maridos, su vida estaba enteramente destinada a preservar su virginidad y servir de agujero para el marido y traer hijos varones (faltaría más) al mundo, tan solo cuando una mujer quedaba viuda podía disponer de ciertos privilegios, como tener amantes e incluso decidir en el consejo del pueblo, claro, que para ello debía de tener al menos un muchacho.

En el año 70 de la hejira (690) las hordas musulmanas llegaron a territorio bereber, que por aquella época ya estaban cristianizados, con la sublime intención de que todos se convirtieran a la Fé del Islam, la empresa fué fácil y poco a poco la mayoría de las tribus bereberes eran seguidores del profeta, a excepción de un reducto de la tribu de los Aurés liderado por una princesa viuda que había puesto en jaque al ejército atacante de Hasan - Ibs - Noman en el Ghassani, consiguió expulsarlo y someter a las tribus árabes, la princesa en cuestión se llamaba Dihya, apodada La Kahena o bruja, apodo que seguramente se ganó a pulso, pues durante 4 años resistió con los suyos atrincherada en el Anfiteatro Romano de El Djem en Tunez.

Cuenta la leyenda que La Kahena arengaba a la tropa enemiga mostrando peces vivos desde lo alto de la 4ª planta del anfiteatro (hoy solo quedan tres), en señal de la fé que profesaban y demostrando que realmente existía un tunel que unía el edificio con el mar, del que dista más de 30 km. y que podían morir por muchas causas, pero no de hambre, el tunel aun existe, pero está tapiado a fín de evitar que a alguno de los miles de turistas despistados se le caiga encima.

Durante 4 años resistieron los Aurés en El Djem, hasta que un día fué traicionada por su amante y después de matarla envió su cabeza embalsamada a los Arabes, otra versión menos "gore" dice que murió valerosamente en el campo de batalla y el lugar donde cayó hoy se llama el Pozo de la Kahena.

A partir de entonces el pueblo bereber perdió su independencia y la viuda Dihya se convirtió en mito.

La leyenda de la Kahena nos la contó Faysal, nuestro guia Tunecino.









'Mujer Berber ' Emile Vernet-Lecomte, 1870
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