domingo, 25 de junio de 2006

Una vidriera volante



Qué efímera es la vida de las mariposas¡ vuelan de flor en flor y su vida es sólo volar y libar, en qué pensaría mi pequeña mariposa blanca cuando le arrebaté uns milesima de segundo de su vida para inmortalizarla en una fotografía?

... y ahí estaba ella, tranquila, paseando en el graníto y sin saber que yo la observaba en silencio, para robarle toda su belleza en pos de mi ego y de mi gloria.

Me gustan las mariposas porque son el resultado de un largo crecer dentro de un capullo, porque el gusano medra lentamente y luego aparece exultante de belleza convertido en una hermosa vidriera que vuela.


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