miércoles, 29 de noviembre de 2006

Lithium


Quiero volar, como lo hacen las mariposas¡
Quiero volar, en circulos cual buitre leonado,
Quiero volar y lanzarme al incierto vacio y soñar...
Pero no tengo alas.
Quiero nadar, bucear dentro del oceano
Quiero nadar, como un pez de colores
Quiero nadar y surcar mi oscuro mar interior ...
Pero no tengo agallas.
Solo soy una pobre humana mortal
y mis límites se quedan en la tierra
y mis raices se anclan en el humus
de este ansia por escapar.
Desdoblada en blanco y negro
como el yin/yan separados,
busco solo conciliar

mi parte oscura y la luz del sol.

jueves, 16 de noviembre de 2006

Las Filosofias Terapeuticas de la Feliciad (Prima Parte)

El centro geometrico del alma se encuentra donde se cruzan todas las rayas de la vida, cuando son tantos los recuerdos que la mente confunde la verdad con la fantasia y la realidad con los sueños, ese instante mismo, cuando, ya despierto, no distingues lo que está en tu mente con lo que estás viviendo, el momento en que un mísero despertador hace mover la mano bajo la manta y esta queda fria.


A los que no tenemos más obligación que despertarnos a las 6 de la mañana, solo nos queda la gloria de contemplar amaneceres y de quedarnos dormidos poco después de ponerse el sol, sin problemas de sueño y con ensoñaciones nada más cerrar los ojos, somos algunos los afortunados de descubrir la fina línea que separa un mundo de otro. Porque, a menudo me pasa, y creo que no soy la única que recuerda firmemente durante todo el día lo que ha soñado durante la vigilia, y es que el mundo onírico es tan real como lo puede ser el que vivimos despiertos.


Ya lo dijo Calderón de la Barca "la vida es un sueño y los sueños, sueños son" y no le quito parte de razón, porque a veces es muy dificil discernir entre lo que es verdad y es ficción.


Esto me recuerda a las famosas teorias del amigo Freud y de su inestimable y después odiado discipulo Young, nunca he sido partidaria esta psicología novecentista y antigua, todo lo que se sueña no es producto de la imaginación y ni mucho menos fruto de frustaciones sexuales como nos pretendia hacer creer el que fué el "padre" de la psicología del inconsciente, ni tampoco como propugnó su alumno, que los sueños y el subconsciente están sujetos a unas leyes universales y a una serie de símbolos comunes para toda la raza humana.


Si yo una noche sueño con un mar negro, tormentoso y peligroso y me sumerjo en él, cualquier interprete (incluida yo) diría que estoy intentando desentrañar los misterios de mi "yo" más profundo ... y es que la palabra "yo" se ha puesto muy de moda en los últimos años, como si fuese lo más importante de la existencia, y es que debemos cultivar el ego para poder acceder a los reconditos parajes que nuestra alma oculta, como si fuese una necesidad el tener que conocerse a uno mismo antes de poder desentrañar los misterios que ocultan aquellos que nos rodean, "conocete a tí mismo" reza la nueva psicología, "adentrate en tu ego para alcanzar la plenitud" . En el fondo creo que todo estas teorías son como las antiguas "filosofías terapeúticas de la felicidad" que lo único que pretendian eran aliviar la soledad que produce al hombre la carencia de Dioses.


Queremos convertirnos en Dioses de nuestra propia existencia y es tal el vacio que nos produce descubrir que no lo somos que nos autocomplacemos diciendo que es porque no nos conocemos y entonces es cuando se pretende llegar al autonocimiento.... el ser humano se ha convertido en un animal autocomplaciente, siervo de él mismo y nunca será libre hasta que no encuentre a su propio Dios verdadero, no el que se encuentra dentro del corazón de cada uno o de cada muchos cuando se trata de una religión, si nó aquel que nos convierte en seres libres; seres libre de prejuicios y seres libres de preformas.


lunes, 13 de noviembre de 2006

Los fantasmas del pasado


Hoy he despertado con una sensación agridulce bastante desagradable, viejos fantasmas me han visitado en sueños y cuando ha sonado el despertador he sentido una lágrima salada en los labios. Es muy duro no poder olvidar ciertos momentos y más duro aun recordarlos de vez en cuando y es que hay episodios de nuestra vida de los que es mejor olvidarse, dejarlos atras y comenzar de nuevo, como si nada hubiese ocurrido.



Alguna vez he sentido la misma sensación que he tenido esta mañana, pero nunca fué tan nítida, hacía mucho que no soñaba con él ... y hoy me ha sorprendido el no recordar su cara, recordaba su nombre y sabía que era él y lo mal que me hacía sentir cada vez que me mentía, pero ya no recuerdo su rostro y han pasado 12 años desde entonces.



Sé que nunca volví a ser la misma, que aquel verano perdí la poca inocencia que me quedaba. Como me arrepiento de tanta lágrima por nada, por lo que no merecia la pena, por aquel que nunca me mereció y jamas fueron palabras derramadas en valde, porque no me consolaba saber que él no debió nunca cruzarse en mi vida, le detesté y le odié con todas mis fuerzas, por mentiroso y por ruin, por mala persona.



Lo curioso de algunas almas es que aman a personas que no merecen ser amadas. No soy rencorosa y nunca lo he sido, pero miles de veces he deseado ver como todos los males del mundo le atacaban, ver como las viejas arpias de la desesperación se le comian los ojos y corazón y que sintiera una mínima parte del dolor que sentí yo aquel día que me mintió.



Han pasado 12 años y aun se me ponen los vellos como escarpias cada vez que recuerdo "su" mentira, el verme obligada a mentir para poder descubrirle, y comprobar que no me amaba, porque por una vez en mi vida y por primera vez sentí ese sentimiento ruin, la doblez de mi alma estaba en sentir odio en desearle el mal de por vida, ese maleficio que me estaba quemando viva, que me impidió dormir durante años y que aún siento algunas noches.




La terapia consistió en borrar su huella con otro amor, esta vez fué mas dulce y me aseguré que fuese una persona que nunca me mintiese, no funcionó ... quedó poso y no pude olvidar besos y promesas pero sobre todo no conseguia conciliar el sueño y es que los dolores del alma, cuando son verdaderos no se olvidan fácilmente, me prometí olvidarle

lunes, 6 de noviembre de 2006

Noviembre, el mes de las brumas

Bahia de Santander desde la playa de Somo año 2003

Perdida entre las brumas de una desapacible tarde en Santander, mi primera visita a la ciudad del Cantábrico, la que hizo hermosos palacios en torno a la Magdalena y los veranos de la realeza.
Confundida entre las rocas, llegé buscando la bruma del norte, luz ténue por las nubes que llegan del mar hasta calar el tuetano de esta cordobesa errante, añoré la luz de mi tierra en el sur con raices de olivo y chaparro, y me embriague con el aroma húmedo del oceano septentrional.
Noviembre, mes de las brumas, brumario del calendario republicano, porque los amaneceres son ténues y la pálida luz del sol al nacer levanta la niebla del suelo húmedo cubriendo el curso de los rios.