jueves, 29 de agosto de 2013

El lamento de Ariadna.


¿Quién me calienta, quién me ama todavía?


¡Dadme manos ardientes!

¡dadme un brasero para el corazón!

Tendida en la tierra, estremeciéndome,
como una medio muerta a quien se le calienta los pies,
agitada, ay, por fiebres desconocidas,
temblando ante glaciales flechas agudas de escalofrío,
cazada por ti, ¡pensamiento!
¡Innombrable! ¡Encubierto! Aterrador!


¿Tú, cazador entre las nubes!


¡Fulminada a tierra por ti,

ojo sarcástico que me mira desde lo oscuro!

Así yazgo, me doblo, me retuerzo, atormentada
por todos los martirios eternos,
herida por ti, el más cruel cazador,
tu desconocido, dios...

¡Hiere más hondo! ¡Hiere de nuevo!
¡Pica, repica en este corazón!
¿A que viene este martirio con flechas de dientes romos?
¿Qué miras otra vez sin cansarte del tormento humano
con malévolos ojos de rayos divinos?
¿No quieres matar, sólo martirizar, martirizar?
¡Para qué martirizarme a mí, malévolo dios desconocido?

¡Ah, ah!
¿Te acercas sinuoso en semejante medianoche?...
¿Qué quieres? ¡Habla!
Me estrechas, me oprimes,
¡ah, ya demasiado cerca!
Me oyes respirar, acechas mi corazón, ¡celoso!
-¿pero celoso de que?-
¡Fuera, fuera!
¿para qué la escala?
¿quieres subir adentro, hasta el corazón,
subir hasta mis más secretos pensamientos?
¡Impúdico! ¡Desconocido! ¡Ladrón!
¿Qué quieres sacar robando?
¿Qué quieres sacar escuchando?
¿Qué quieres sacar atormentando?
¡tú, atormentador!
¡tú, dios verdugo!

¿O como el perro debo refregarme contra el suelo ante ti?
¿Sumisa, embelesada fuera de mí menear la cola por amor?
¡Es inútil!
¡Punza otra vez, aguijón el más cruel!
No soy tu perro, sólo tu presa,¡cazador el más cruel!
tu más orgullosa prisionera, bandido tras las nubes...
¡Habla al fin!

¡Tú, encubierto con el rayo! ¡Desconocido! ¡habla!
¿Qué quieres, salteador, de mi?...

¿Cómo? ¿Un rescate?
¿Qué quieres de rescate?
Pide mucho, ¡lo aconseja mi orgullo!
Y habla poco, ¡lo aconseja mi orgullo!

¡Ah, ah! ¿a mí es a quien quieres? ¿a mí?
¿a mí entera?... ¡Ah, ah!
¿Y me martirizas? ¡Loco que eres un loco!
¿Requete martirizas mi orgullo?
Dame amor, ¿quién me calienta todavía?
¿quién me ama todavía?
dame manos ardientes, dame un brasero para el corazón,
dame, a la más solitaria, a la que el hielo,
¡ay!, siete capas de hielo enseñan a añorar enemigos,
da, sí, entrega, enemigo el más cruel, dame ¡a ti!..

¡Se acabó!
Entonces huyo él, mi único compañero, mi gran enemigo
¡mi dios verdugo!...

¡No!
¡vuelve!
¡Con todos tus martirios!
Todo el curso de mis lágrimas discurre hacia ti,
y la última llama de mi corazón para ti se enardece.

¡Oh, vuelve,
mi dios desconocido! ¡mi dolor!
¡mi última felicidad!...







Un rayo. Dionisyos aparece con esmeraldina belleza.



Dionysos:

Sé juiciosa, Ariadna...

Tienes oreja pequeñas, tienes mis orejas:
¡mete en ellas una palabra juiciosa!
¿No hay que odiarse primero, si se ha de amarse?...

Yo soy tu laberinto...








Texto:                El lamento de Ariadne de Friedrich Wilhelm Nietzsche 
Imágenes:    Ariadne at Naxos - Evelyn de Morgan 1877 
                              Baco y Ariadne - Antonie-Jean Gros 1821


Ariadna, hija de Minos y Pasifae,   (La Leyenda del Minotauro) ayudó a Teseo a matar al Minotauro y salir del laberinto .... escapó con él, pero este la abandonó en una playa en la isla de Naxos.


Hasta que la encontró al Dios Dionisios... el resto es imaginable, abandonada, herida y muy dolida, Ariadna cayó rendida a sus brazos, pues al final el dicho de que un amor se cura con otro, va a ser cierto.  

lunes, 26 de agosto de 2013

El eterno retorno.


El peso más grande. ¿Qué ocurriría si un día o una noche un demonio se deslizara furtivamente en la más solitaria de tus soledades y te dijese: «Esta vida, tal y como tú ahora la vives y como la has vivido, deberás vivirla aún otra vez e innumerables veces, y no habrá en ella nada nuevo; sino que cada dolor y cada placer, y cada pensamiento, y cada suspiro, y cada cosa indeciblemente pequeña y grande de tu vida deberá retornar a ti, y todas en la misma secuencia y sucesión: y así también esta araña y esta luz de luna entre las ramas, y así también este instante y yo mismo. 

¡El eterno reloj de arena de la existencia se invierte siempre de nuevo y tú con ella, granito de polvo!?». Si esto sucediera, ¿no te arrojarías entonces al suelo, rechinando los dientes y maldiciendo al demonio que te ha hablado de esta forma? ¿O quizás has vivido ya alguna vez ese instante infinito, y tu respuesta entonces fue la siguiente: «Oh, tú eres un dios y jamás oí nada más divino»? Si ese pensamiento se apoderase de ti, te haría experimentar, tal y como eres ahora, una transformación y tal vez te trituraría; acerca de cualquier cosa te plantearías siempre la pregunta «¿quieres esto otra vez e innumerables veces más?», y ello pesaría sobre tus acciones como el peso más grande. Y además, ¿cuánto deberías amarte a ti mismo y a tu vida para no desear ya otra cosa que esta última y eterna sanción, este sello?.

Friedrich Wilhelm Nietzsche -  Die fröhliche Wissenschaft (La gaya ciencia) 1882

domingo, 18 de agosto de 2013

Déjame que nade en tus ojos verdes, limpios y profundos.
Déjame que busque en tu alma una parte de mi ser.
Porque necesito encontrarme en una mirada ...

Dame besos y caricias para apagar esta sed que me ahoga.
Dame un mundo silencioso y sin palabras ...
Porque necesito respirar.





jueves, 15 de agosto de 2013

Eres mi media naranja

Fragmento del discurso de Aristófanes en El Banquete, de Platón:
"En primer lugar, tres eran los sexos de los hombres, no dos como ahora, masculino y femenino, sino que había además un tercero que era común a esos dos…El andrógino (hombre-mujer), en efecto, era entonces una sola cosa en cuanto a figura y nombre, que participaba de uno y otro sexo, masculino y femenino…Eran, pues, terribles por su fuerza y su vigor y tenían gran arrogancia, hasta el punto de que atentaron contra los dioses…Tras mucho pensarlo, al fin Zeus tuvo una idea y dijo: "Me parece que tengo una estratagema para que continúe habiendo hombres y dejen de ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo, en efecto -continuó-, voy a cortarlos en dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros, al haber aumentado su número…Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza…"
y he aquí que esa es la explicación lógica que daba Platón al Amor entre los humanos. Desde luego que la mitología griega da para mucho, porque cualquier cosa que pensemos hoy seguramente ya lo dijo o lo pensó un griego hace 2500 años, heredamos el pensamiento clásico gracias al cristianismo legalizado en Roma por obra y mano de Elena, la madre del Emperador Constantino, claro era Griega.
El mito intenta explicar lo inexplicable, el porqué del sentirse atraído por ciertas personas y porqué rechazamos a otras. Para la mente de un griego del siglo V antes de cristo era más fácil entender que un Dios vengativo nos había cortado y separado de nuestro otro  yo, qué buscar una explicación química u hormonal a un sentimiento que aun no hemos conseguido descifrar.
La leyenda de la media naranja, no deja de tener su belleza, da alas a la imaginación y a la búsqueda del yo;  y es que el trans-fondo de todo esto está en que no es que seamos medias naranjas.
Somos simples naranjas enteras que buscan caerse del naranjo.

Marisoplillas

Marisoplilla blanca del Abantos
Hay un millón de mariposas blancas revoloteando en mi estómago, no me dejan dormir y apenas puedo respirar... cómo han entrado ahí? en que momento abrí la boca y entró la crisálida de esta desazón? en que momento decidí dejarlas hueco para que aleteara dentro de mí?  Ni sé, ni quiero saber, qué está pasando en este estómago pesado y qué tanto me duele. Quiero vomitarlas, qué vuelva la calma a este interior inquieto y lleno de polvo de mariposa estresada.

Me duele sentir, me duele el pasado, lo que fue y lo que seguramente no será y sobre todo me duele el estómago, porque, como una agonía heredada, me cuesta admitir las pérdidas y no consigo desprenderme de los afectos. Como las mariposas quisiera volar, vuelo efímero y bello y vivir eternamente en una crisálida de seda que una vez al año despierta y llena de exultante belleza sale a divertirse un rato.

Quisiera que esta vida efímera no quedara en el olvido y cómo Cesar vivir eternamente en los libros de historia, perdurar por los siglos y que me recuerdo sea la musa de futuras mariposas. 


miércoles, 14 de agosto de 2013

San Jorge y el Dragon.


Del griego δρακων, es un animal mitológico, dueño y señor de las pesadillas de millones de almas de toda la Europa medieval, simboliza la lucha entre el bien y el mal, San Jorge es el héroe, ¡¡tan falto en aquella época¡¡

Y es que la oscuridad de la Edad Media también dio para la recreación y actualización de mitos que han llegado hasta hoy, con tal fuerza que se han quedado grabados en el subconsciente colectivo, o eso decía Carl Gustav Jung.

Domesticar al dragón significa ganarle la partida al alma, encerrarla. dejarla con los los prejuicios aprendidos desde la niñez, perder la batalla al miedo y no hacerse respetar, es no cortar en cordón umbilical.

Liberar el dragón es peligroso, pero la única forma de ser libre, porque te enfrentas a la vida sin las cargas aprendidas y porque volar solo es una tarea difícil, puedes caer al abismo y no volver a levantarte.

He soñado con un dragón encerrado en una jaula de cristal, enfermo de tristeza y no he querido soltarle,¡tal vez ese dragón sea yo misma¡

martes, 13 de agosto de 2013

Ulisses regresó a Itaca,

por el camino más largo y tortuoso, viaje iniciatico emprendido tras vencer en Troya, y suyo hubiese sido el premio de llegar antes si los Dioses no lo hubiesen querido, pero los griegos creían que el destino se teje con hilos misteriosos incapaces de controlar por la mente del hombre y los Dioses quisieron ponerle a prueba.

Nuestra base judeo-cristiana bebe del clasicismo griego y poco ha evolucionado nuestro pensamiento desde entonces, ya no creemos que las Moiras tejan nuestro destino, pero sí en que "algo" o "alguien" superior a nosotros va marcando nuestra vida y nos deja sin libre albedrío ante los avatares de la vida, "Sí Dios quiere", "Gracias a Dios" , son frases hechas que demuestran nuestra falta de libertad a la hora de decidir qué hacer con nuestra vida.

Porque un viaje sin capitán que guíe el barco es difícil y somos demasiado cobardes como para afrontar nuestras equivocaciones y debilidades.

Ulises escogió el camino más largo, el más peligroso, se enfrentó a las Sirenas, a los Cíclopes de un solo ojo y al olvido de si mismo con Circe. Pero fue capaz de regresar y allí le estaba esperando su premio, Penélope, tejedora y des-tejedora como las Moiras a las que también se enfrentó.

viernes, 2 de agosto de 2013

Vive en mi tu recuerdo

Tumbada a la orilla de un arroyo de montaña, burbujea el agua y brota en mí el recuerdo de una tarde de mariposas en el estómago cuando la risa sonaba a descorche de botella de sidra y el aire olía a jazmín, aquellos años lejanos en los que apenas tenía pechos y el corazón latía a cualquier hora del día.

Brota en mí un recuerdo cuando duermo y me despierta con el dolor del aguijón de la abeja que ha libado en el azahar y la oveja que aun no han esquilado, un recuerdo de ojos azules y besos a escondidas, aquel primer amor hermoso.


Vives en mi recuerdo, pájaro sin alas que quedó olvidado en la rama. Volé sin ti ... y hoy vuelves a mí recuerdo y a mis sueños olvidados, soñar tu ser junto a mi viejo ser, junto a lo que fui y no volveré a ser, junto a un camino de verdes espigas y agua que huele a anís y a yerbabuena.

Vive tu recuerdo en mi ser cansado, en el insomnio de mis noches largas, pero es miel de caña para este viejo corazón encallecido.