jueves, 17 de mayo de 2007

El comienzo de una nueva vida

Yo las llamo "güebos fritos" aparecen en primavera y suelen teñir la sierra de madrid de blanco y amarillo, es la flor de la Jara Pringosa y como su nombre indica deja de "pringe" la mano de aquel que la toca, una de las flores más bellas y efímeras del bosque mediterraneo y el preludio de mi nueva vida.
La vida da muchas vueltas y como todo es efímero y circunstancial la mia ha dado un giro de casi 180º, hasta ahora vivia con mis padres, al abrigo y cobijo de la tripa de mi madre, a la que yo llamo "gallina clueca" porque le encanta tener a sus 5 poyuelos debajo de su falda y sobre todo bajo la mano protectora del pater que ha procurado tenerme siempre controlada al son de su vara de olivo.
Hace un mes me propusieron un traslado a San Lorenzo del Escorial, iva a ser por un par de meses, solo hasta que saliera algo por la zona sur de Madrid, y no me lo pensé, la escusa perfecta para salir de casa, 80 km. de ida y otros tantos de vuelta, con nieve en invierno a mi padre se le pusieron los pelos como escarpias solo de pensar en las 3 horas de carretera que tenía que sufrir... así que cuando le dije que me iva de alquiler, casi se sintió aliviado.
Hoy ya tengo piso, en 2 semanas me lo tienen listo, lo mejor: el sitio, El Escorial... el pueblo más bonito de toda la Comunidad de Madrid y sobre todo que por fín estaré sola.
Tengo escusa para estar alejada de internet y del blog, los preparativos para la marcha apenas me dejan tiempo y es inimaginable la cantidad de cosas que se acumulan a lo largo de una vida y que tengo que trasladar, ahora vienen los muebles nuevos, montarlos, decorar la casa ...
Ya salieron todas las pruebas médicas y mi "sincope navideño" se debió a una simple mancha en el hígado, el medico le llamó antojo, por algo que había comido y me había sentado mal, mi teoria es que mi pequeño angioma hepático fué debido a la cantidad de "roña psicologógica" que me he estado comiendo durante años.
Como el huevo frito de la Jara me volveré impermeable a la maldad y ahuentaré al enemigo con la melaza de las hojas.

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