martes, 20 de febrero de 2007

La Morada de los Dioses

Husmeando entre viejos recuerdos recordé aquellos años en los que pasaba las horas muertas leyendo "libros raros" de la biblioteca municipal de mi pueblo, hubo una época muy lejana en la que "me dió" por la astrofísica, me sabía de memoria el nombre de todos los planetas del sistema solar así como de sus satélites en orden de cercanía al sol, sabía lo que era un agujero negro y una supernova y alucinaba con la inmensidad de lo que no conocemos, a veces, me perdía en el vertíginoso mundo de mirar hacía dentro; corpusculo a corpusculo iva desgranando una célula hasta convertirla en átomos diminutos comparandolos con minúsculos sistemas solares más insondables aún que los que hay en el espacio.

Mi mente intentaba comprender la sensación de infinito, infinito para fuera e infinito para dentro, siendo nosotros el centro mismo de todo lo que hay, fué cuando descubrí la espiral y el vértigo que produce sentirse dentro de una escalera de caracol sin principio ni final.

Las matemáticas no se me dieron nunca muy bien, así que me decanté por las letras puras, olvidando el nombre de los satélites que pueblan el sistema solar, así como toda ilusión por ser una reputada astrofísica y primera mujer que pisara la luna.

Fot. de Aise Yalsin

La vida es un misterio insondable para el hombre, este ha aprendido a controlar el espacio y el tiempo, capaz incluso de acabar con este planeta si se lo propusiera (algo que está a punto de conseguir) pero ni por una milésima de segundo es capaz de comprender como se prudujo la vida en la tierra y menos aun si esta es fruto de una puñetera causalidad y que estamos solos como seres vivos en todo el universo. La mente y la capacidad de raciocionio son productos causales de la evolución de la vida, pero desconocemos hasta que punto estos están presentes en el resto de seres que pueblan la tierra.... y es que lo más fundamental y lo más inherente a la condición humana se nos escapa de las manos.


Muchas veces vuelvo a imaginarme esa espiral infinita y trato de imaginar que hay fuera de ella, no más abajo ni más arriba de donde estamos nosotros, si no lo que hay a extramuros de ella y no consigo imaginar nada externo, será esa acaso la morada de los Dioses?
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