jueves, 25 de enero de 2007

Hace un frio del carajo ...

... eso dicen cuando el grajo vuela bajo¡
Odio a los domingueros, los odio a muerte ... y es que si al menos fuesen gente limpia y civilizada, respetuosos con el medio ambiente y la naturaleza así, al menos, dejaría vivir alguno, pero nó, a los que suben los fines de semana a los puertos de Cotos y Navacerrada a esos les pondría un Rottweiler a la entrada del aparcamiento con capacidad olfativa para detectar al que va a tirar el envoltorio del chicle dentro de la Laguna de Peñalara y acto seguido saltarle a la yugular y ... vamos no quiero decir que lo mate, pero al menos que lo acojone lo suficiente para que cada vez que vea un copo de nieve caer le entre diarrea.
Y es que el domingo amaneció despejado, había nevado durante toda la semana y se preveia soberbia excursión al puerto de cotos y estrenar temporada de bota y crampón.

Salimos a las 8 de la mañana, porque ya se sabe que el aparcamiento se llena, a las 9:30 conseguimos dejar el coche en el apeadero de Renfe, los más madrugadores ya habían colapsado el otro. Alegre y feliz porque había conseguido entrar en unos pantalones (carísimos) que me había comprado el año pasado y que solo me había puesto 2 veces, salimos directos al camino que sube del Club Alpino hasta la Laguna, son pocos kilómetros, pero había mucha nieve y el hielo resbala en las zonas más pisadas, el sendero sube, tras atravesar una valla con vigilante del parque natural, hasta un pequeño refugio donde se bifurca, el camino de la izquierza sube en zigzag hasta las cumbre de Dos Hermanas y Peñalara, el otro lo hace hasta la Laguna del Circo o hasta la de los Pájaros y desde ahí al risco Claveles, no me sentía con ánimos y menos aun con fuerzas para darme un palizón después de 1 mes de convalecencia, así que decidimos subir a la laguna, respirar aire frio y limpio y volvernos para comer en algún pueblo del Valle del Lozoya.

-4ºC y en descenso porque se estaba nublando aquello parecía una feria, montañeros con piolet y crampón, chavales con raquetas de nieve, grupos con esquies de travesia, senderistas osados agarrados a los bastones para no resvalar... el camino estaba trillado a esa hora, pero el ambiente era estupendo, saludas y te saludan y cuando llegas al Circo Glacial del Macizo de Peñalara se te hiela la sangre (y no de frio) ante la grandiosidad de la Sierra y es que la belleza de la nieve empequeñece ante un sitio tan mágico (lástima de cámara que me olvidé en casa).

-4ºC y en descenso con sensación térmica de al menos 20 menos porque hacía viento a la bajada, fué llegar a la zona de los antiguos telesillas (ahora cortafuegos) cuando empezamos a olfatear a los primeros, se detectan fácilmente pero al principio despistan porque los más valientes se adentran bastante en el bosque, estos suelen llevar botas y algún espabilado bastón, pero en el momento que ves a la primera en zapatilla de deporte dando grititos porque se resbala, se me empiezan a subir las billis al gazanate y me entran unas ganas enormes de lanzarla al vacio para que baje su novio a buscarla al fondo del Lozoya.
Lo peor está por venir y es que en cuanto llegas al refugio y empiezas a oir comentarios del tipo: "es que a mí me encanta la naturaleza, yo es que adoro lo rural" mientras ves como tira una lata de coca-cola al suelo ¡UF¡ me enciendo de rabia y sobre todo de asco, vamos yo que tengo los bolsillos llenos de colillas y envoltorios de caramelos para tirar a la papelera.

Este domingo fué terrible y es que parece que en sudamerica no han visto nunca la nieve, de un caribeño lo entenderia, pero estaba medio Quito haciendo pic-nic en la nieve DIOS Y A -4ºC¡.
No me lo explico, siempre ha habido "plastiqueros" (dicese de valientes que se lanzan sobre un plástico a modo de trineo) y curiosos que suben un rato olisquean el frio y se bajan al medio día, pero el "no va más" ahora parece ser que és:
Familia "panchita" al completo, mamita, papito, yayita, yayito y los cuatro churumbeles más el novio de la niña quincieañera, con carro de la compra (esto es veridico) y nevera.

Supongo que los lunes las cuadrillas del parque deben hacer horas extras para recoger toda mugre que allí se tira y me parece un abuso y de una incivilización suprema este tipo de situaciones. Siempre he salido de merienda al campo y he vuelto con mi basura y la de 40 más que han pasado y han tirado algo, da asco ir a rios con playa, a areas recreativas con bancos y barbacoas porque hay más basura fuera de los contenedores que dentro, porque no se respeta ni lo más mínimo lo que nos dá la naturaleza, y esta no es capaz de absorber todo lo que desechamos.
Ya empiza a avisarnos, el cambio climático no es ninguna tonteria, y pronto comenzaremos a sentir la vengaza de nuestra madre Gea por haberla maltratado de esa forma.
Atardecer desde la Laguna de Peñalara


Por eso odio a muerte a los que ensucian el monte, porque yo me siento parte de la naturaleza y con ello me estan ensuciando a mí.

Publicar un comentario