jueves, 3 de agosto de 2006

Recompensas

La pedriza del manzanares es uno de esos rincones de la sierra de madrid que más me gustan, paisaje graníco con enormes moles de piedra y arroyos que refrescan las tardes calurosas del verano. Allí nace el rio manzanares, en el ventisquero de la condesa, entre la bola del mundo y maliciosa, entre esas dos cumbres con nombres resonantes, y allí comienza su curso, agua limpia y fría y tan distinta a la que muere en el jarama.
El camino está bien señalizado y las marcas rojas y blancas de GR son inconfundibles.
La subida puede ser dura, dificil y penosa, duelen las piernas y se afloja el aliento, el resuello se torna cansado y cuesta respirar... subir no es cómodo.
Esta es la recompensa..... una pequeña cascada de aguas transparentes y pozas donde las ninfas aun se bañan en las noches de luna llena.
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